domingo, 20 de noviembre de 2011

ELECCIONES 2011, BLANCO Y EN BOTELLA


Se cumplió el guión de la película. Desde mi punto de visto racional e ignorante ha sido algo lógico y necesario. Necesario no por la virtudes que presenta el candidato del P.P. si no por la situación general del país vista desde el interior y el exterior.
El P.S.O.E. perdió el timón desde hace un buen tiempo. Mala gestión, peor improvisación y un descalabro colosal del desempleo. Imposible seguir, imposible continuar. Las ideales del PSOE tuvieron que tomar decisiones que poco tienen que tener su esencia. Ya lo comenté hace tiempo, los ideales murieron en las políticas actuales. Sigue siendo ridículo ser de alguien cuando ese alguien no puede cumplir con sus ideologías.  Es la hora de una limpieza profunda en el PSOE, sobre todo cuando pierdan en marzo las andaluzas. Renovarse o morir.
El PP se encuentra con un gobierno sin despeinarse y hacer mucho ruido con su programa. Abrumados por los votos de los suyos, siempre leales, y  por los desesperados y decepcionados que no ven luz en un túnel infinito. Comienzan el camino de la esperanza para muchos.
Mariano Rajoy, pienso, que le temblarán las piernas y será de las primeras noches que no dormirá. Lo ha dicho hace unos minutos:”no esperéis milagros”.
El P.P.  presenta como aval la eficiencia de ser unos buenos gestores económicos, algo real y comprobable, pero a la vez, el pueblo teme la tijera, recortes sociales  y el hundimiento del que ya está hundido.
No sé si tú eres de unos o de otros. No sé si eres de los que van con la camiseta del PSOE o del PP, o si vas a sus mítines o si tienes un póster de Rajoy en tu cuarto, me parece muy bien pero creo que pierdes el tiempo en un mundo tan globalizado y dependiente de los demás. Personalmente nunca pierdo el tiempo en ser de nadie. Mi voto siempre baila en función de mis intereses-maldito egocentrismo- y después por el bien general de los ciudadanos que me acompañan en este país, aunque llevo varios años que no encuentro “dónde meterla”.  Y a eso voy..
Incrédulos aquellos que creen o piensan que mañana o dentro de tres meses creen que el pobre se hará rico, o que el que se hacía rico con la inversión inmobiliaria lo será de nuevo, entre otros. La tarea no es fácil y el camino bastante duro.
Mi esperanza con el P.P. es que de un gran golpe en la mesa junto con otros países europeos y se planten en Alemania para decir que los gobiernos gobiernan los mercados. Tarea difícil y complicada. Hasta hoy los gobiernos ideológicos no existen, son simplemente meros transmisores, perrillos que obedecen a su amo. El PSOE ha obedecido y ha gestionado mal, el PP va a obedecer y también  va a mamar de la teta alemana  pero espero y deseo con una mejor gestión.
La política actual es algo que va más allá de una gestión española, hay que rendir cuentas en el exterior, hay que justificar los pasos, hay que recortar, hay que tomar decisiones muy duras,  y ellos, los nuevos mandatarios deben de elegir si obedecer a la patria alemana con medidas en las que paguen los mismos o busquen alternativas donde no seamos los de siempre o simplemente puede ocurrir que no tengan ni puñetera idea de cómo reaccionar ante las situaciones que se nos avecinan.
En los últimos dos años el PSOE cumplió su función frente a la demanda europea olvidando sus raíces y perjudicando directamente a muchos ciudadanos. Ahora necesitamos que el PP rompa con la normativa alemana, cumpla y no deje a los ciudadanos de lado, cosa complicada.
Mientras que los mercados dominen las políticas, mientras el fraude fiscal siga en escala ascendente, mientras unos ganen dinero por el hundimiento de países o empresas, mientras que la economía sumergida siga sumergida, mientras la política no sea política y se tome como “un acceso laboral” mi voto seguirá siendo el mismo, blanco y en botella.
Suerte a todos en la nueva legislatura porque será un buen indicativo para todos.

viernes, 21 de octubre de 2011

¿EL FIN DEL FIN?



El fin del fin.
Esa sería la frase que me gustaría escuchar. Difícil,complicado, incrédulo, escéptico ...son los adjetivos que provocan mi duda personal y la de miles de personas.
ETA , por suerte,desde el punto de vista organizativo no se encuentra como en su “época dorada” ya , pero siguen sin usar las palabras claves basadas en el perdón de lo imperdonable. Es verdad que está mucho más debilitada y casi sin escapatoria pero no entregan las armas con las que jugaban a estallar nucas.
Espero que el paso dado en estos días no sean solo estrategias políticas y pantomima barata. El camino que empieza, pienso, que es el bueno pero no el definitivo. Aún quedan por plasmar muchas realidades vitales para que llegue realmente una paz verdadera. Y la paz verdadera es esa, la más complicada para ellos y la más necesaria y esperanzadora para nosotros: PERDÓN, DISOLUCIÓN ENTREGA Y JUSTICIA.
El bipartidismo que nos toca vivir está en la misma línea, con las discrepancias típicas de los más extremos-. Parece, según diversos medios de comunicación, que PP Y y PSOE llevan haciendo los deberes del proceso actual y futuro desde hace más tiempo del que pensamos. Esos deberes no saldrán a la luz tan fácilmente porque forman parte del secretismo sectario y lógico de este entramado. Veremos si ETA no se ha reído de nuevo de los dos partidos y de nosotros mismos o si realmente los acuerdos tomados han sido los acertados.
Sinceramente, me cuesta creer, sobre todo si uno es Euskadi y vive allí que todo esto se va a acabar en un sorbo. Vivir en el País Vasco puede ser un cocido de tensiones y discrepancias. ¿ A cuántos les gustaría sacar su lado más animal o dejar libres las cuerdas vocales para derramar palabras llenas de un sentimiento contenido? Si nos cuesta contenernos a los del resto del país mucho más a los de allí.
Hemos estado más 50 años bañándonos en el terror, unos con más riegos que otros pero nadie exento. Los familiares de tantísimos fallecidos tendrán un duda eterna sobre la fiabilidad de los acontecimientos y su dolor permanecerá perpetuo aunque podría ser aliviado-nunca curado- si el proceso siguiera por el camino correcto.
Me cuesta creer que esto durará, me cuesta creer que en PP y PSOE no rompan su “alianza contra el terrorismo” y que tampoco la usen como propaganda electoral. Me cuesta creer que los cachorros de ETA hayan sido convencidos, me cuesta creer que los empresarios vascos y los de buena fe-muchísimos- no tengan miedo al tiro en la nuca o a los impuestos revolucionarios. Me cuesta creer que la Policía Nacional, la Guardia Civil o cualquier persona no vaya a tener miedo cuando se monte en un coche. Me cuesta creer que muchos terroristas no se aprovecharán de las próximas elecciones para limpiar su imagen y volver en poco tiempo a las armas. Me cuesta creer en tantas cosas...
Lo mejor es que este derroche de ligero pesimismo que tengo es lo menos importante que está ocurriendo ahora porque ellos mismos no son los que solucionarán los problemas.
Espero y deseo equicocarme y contagiarme poco a poco del optimismo real de un nuevo País Vasco porque será el beneficio de todos, es decir, el fin del fin.

jueves, 13 de octubre de 2011

¡VIVA ESPAÑA Y SU BANDERA!


Ayer reflexionaba con un amigo a través de Facebook sobre lo qué es sentir tu bandera, tu país, y ciertamente, para mi es algo desconcertante. Cuando veo a esos fanáticos extremos “antiespañoles” o “ultraespañoles”, imberbes muchos, me pregunto de qué fuentes habrán bebido semejantes personajes para amar u odiar tanto.
Desconozco esa sensación de sentir tu bandera, a lo mejor la he tenido y no me ha dado ni cuenta y pasó de largo por mi corazón. No sé si sentir tu bandera es como el primer beso o el nacimiento de un hijo, ojalá que no sea así porque me habré perdido un gran surtido de felicidad.
Para uno, que nació en 1975, y que le faltan vivencias reales de lo que ocurrió en el pasado,-”solo” me queda la historia escrita y los comentarios de mis padres y mi abuela-, tengo una perspectiva diferente-como muchos- de lo qué puede ser tu bandera y el poder estar orgulloso de ella.
A mi me encanta el país donde vivo; me gusta su relieve, sus pueblos, sus valles, sus mares, su gastronomía, su cultura heredada, su idiosincrasia diversa, sus acentos, sus dialectos, su gastronomía...Me gusta la “buena gente” que está repartida y que vive aquí, que es legal con sus actos y franca con sus acciones, independientemente de su raza, religión, cultura, etc. En España hay mucha buena gente. Pero aparte...
Yo me siento orgulloso de mi país si encuentro o existen empresarios justos, legales y responsables con su trabajadores, cuando existen banqueros que hacen un reparto justo y equitativo sus beneficios, cuando el agricultor mima con esmero y esfuerzo sus productos, cuando médicos e investigadores buscan fórmulas para mejorar nuestra salud robándola a su tiempo libre, cuando los maestros enseñan a aprender a sus alumnos con esmero y dedicación, cuando el político es político real y no usa la misma como una manera de escalar en su estatus social, cuando el constructor o promotor no especula para obtener para obtener su gran beneficio a base de hundir al desgraciado comprador a un precio que no es el acorde, y por su puesto, cuando veo a los militares realizar actos que tú ni yo haremos, simplemente porque ellos están ahí,por amor a la patria o porque no había otro sitio donde trabajar-ahí no sé si hay amor a la bandera-..y un larguísimo etcétera de personal competente.
Las bandera se puede hacer y sentir con el esfuerzo del pueblo o pueden venir de obligado cumplimiento dando igual el contenido de la misma, por lo que se convertiría en una España de himnos, simbologías y cabras.
Añado, no estaría mal que al desfile militar se le complementara con el personal civil que destaca por sus logros profesionales,ellos también hacen por el país.

sábado, 20 de agosto de 2011

S.S. BENEDICTO XVI. ¿Por qué nos alejamos?


Últimamente estoy demasiado ocupado y están ocurriendo muchos acontecimientos en el mundo y no le puedo dedicar el tiempo de reflexión necesario. Como sabrá, hay momentos  en la vida en los que te quedas aislado y  centrado en un objetivo de vital interés, muchos más importantes para mí que su visita, un partido de fútbol o escuchar a líderes políticos diciendo que son líderes sin serlo.
Me he enterado que S.S. venía a España y gracias a mi apreciado amigo transistor he podido comprobar el revuelo que existe en nuestro país y ,con ello, las polémicas estereotipadas de siempre.
Como a mi me gusta escuchar de todo y debatir con todos-últimamente no he podido-, me gustaría exponerle con una humilde base espiritual los argumentos básicos del éxodo masivo de la creencia de Dios que sufren los jóvenes y no tan jóvenes de esta sociedad, y de la otra también. Esta argumentación tiene una base tan poco científica como la misma de su existencia.
Desde pequeño siempre tuve mucha fe, respeto, pero poco practicante. Mis bautizos y comuniones las realicé con el máximo de ilusión y con el más profundo desconocimiento-pregunten con confianza y sinceridad a sus hijos/as-. A la llegada de la preadolescencia cuando el calor corporal y la curiosidad me vestían de arriba a bajo tuve la valentía de comentar mis actos impuros-6º mandamiento- al confesor con sotana de turno. La razón y el grupo de iguales me hacían reflexionar sobre el ridículo que pasaba ante dicho acto. El tiempo pasó, y me iba dando cuenta que no iba a misa, ni me confesaba, pero seguía rezando por los demás y por mí: exámenes, enfermedades, situaciones conflictivas, por mi familia, por mis amigos y muchas veces por el amor de aquellos tiempos. El tiempo seguía-y sigue- pasando y uno deja de mirarse el ombligo y comienza a analizar lo que ocurre alrededor y las incongruencias existentes en la sociedad:
¿Dónde está Dios?¿Por qué no ejerce?¿Por qué no les ayuda?¿Me habrá ayudado y no me habré dado cuenta?¿Es merito personal o es gracias a Dios o de ambos?¿Tenemos un Dios personal?¿Ficticio o verdadero?¿Porque un Dios no es compatible con otro Dios?
En mi tiempo de bachillerato, de universidad y opositor fui acercándome más al conocimiento científico, pero sin dejar de lado la petición de ayuda a San Judas Tadeo,” si se cumplía daba las gracias y si salía mal pues no iba más”, bastante fariseo por mi parte.
Las leyes de la ciencia me empezaban a decir que había algo que no cuadraba y que no había nada empírico que demostrara tal existencia y de la no existencia. Mis meritos personales o mi superación se ponían en duda si eran propios de mi persona, o por la ayuda de Dios o de ambos.
Veía que las principales guerras o conflictos armados habían sucedido por causas religiosas, entre otras. Contemplaba como personas en el mundo, hipotéticamente llamadas cristianas, actuaban con maldad y crudeza. Observaba que muchos creyentes y practicantes no les llegaba ni la comida ni la bebida a sus bocas y morían por el camino, o les machacaba constantemente las masacres naturales. A medida que la información y la formación  era más amplía todo me parecía más injusto ¿Cómo puede suceder esto? Me planteaba que la vida no iba a ser para algunos lo divertida que parecía, y mira que rezaban.
El colmo fue los avances científicos de las últimas épocas, donde muchos ayudan a salvar vidas, a mejorarlas, a evitar enfermedades y un largo etc. Científicos que  pasan horas y horas en su laboratorio intentando que un futuro te puedas curar de una enfermedad grave o alargar la vida lo mejor posible. ¿Serán ellos pequeños dioses?
 La gota que colmó el vaso fue la desaparición injusta-como casi todas- de una persona especial. ¿Le querría Dios a su lado? Si es así yo también soy egoísta y me hubiera gustado que se hubiera quedado.
“Solo” hace falta dar una vuelta por mundo para analizar si la fe o promulgación cristiana sirve para mejorar el mundo, resolver los problemas o dificultades propias o ajenas. O sí la superación personal, la ciencia, la implicación, la dedicación e integración de las personas lo hacen, entre otras.
Cada persona tiene el derecho a “imaginar” que existe algo, a entregarse, a recibir su respaldo y su guía. Las religiones, cualesquiera que sean, deben de ser respetadas pero siguen alejadas a años luz de las realidades sociales e incongruentes, en muchas ocasiones, con ellas mismas, mientras tanto, seguiré cada día más confundido.

sábado, 30 de julio de 2011

20 N - 2011

Lo que era un secreto a voces hace tres meses dejó de serlo hace unos días, las elecciones ya están aquí. Parece que el otoño se va a presentar movido, menos mal que nos queda agosto para desconectar de los medios de comunicación y comprobar,-aunque sea por unos instantes-, que la vida puede ser maravillosa sin saber de los dirigentes políticos. No está mal hacer un reset mental de vez en cuando.
Los candidatos ya van preparando la máquina de la oratoria: las medias verdades y las falsas promesas.
Parece que los resultados serán más que obvios y que la sorpresa quedará para aquellos que sueñan con sueños inalcanzables. Todo se andará.
¿Qué dos deparará el cambio político? Pues, a mi modesto entender, más de lo mismo. Hemos comprobado que la sociedad capitalista en la que estamos inmersos-ahora mismo no hay otra alternativa así que a seguir en ella- no la dirigen realmente los partidos políticos. Cada vez me queda más claro que las grandes empresas mundiales (Real Neerlandesa, Shell, Exxon Mobil,  Wal-Mart Stores , BP, Chevron, ConocoPhillips, Grupo ING, Japan Post Participaciones, China National Petroleum …)junto con las conocidas agencias de calificación de riesgo ( Moody's, S&P, Fitch, Japan Credit Ratings, R&I… ) y algunos dirigentes realmente influyentes llevan la batuta de nuestro mundo, y en este caso, de nuestro país, sin olvidar a la “PRIMA” más importante y familiar de todas “LA PRIMA DE RIESGO”, la cual tiene la habilidad de hundir a un país, curiso. Ellos marcan las pautas y los partidos gestionan, mejor o peor, pero el fondo es el mismo.
Cada vez existen menos políticas reales de izquierda o derecha, creo que esa esencia ha desaparecido salvo que sea a través de golpes de estado, dictaduras, etc.
El PSOE en los últimos años no ha podido llevar a cabo una política de izquierdas porque le ha sido inviable en los tiempos que corren, más bien todo lo contrario, se han aplicado medidas conservadoras. ¿Alguien se cree de verdad que el PP nos la iba a hacer? Europa pone los deberes que le dictan las empresas, nosotros votamos a los gestores, que serían nuestros partidos políticos.
Lo que si es verdad es que  España necesita un cambio, no por que la alternativa lo vaya a hacer mejor, sino por dar confianza a los mercados. Aunque si miramos a la vecina Portugal no tenemos el mejor ejemplo.
Esperemos que no caigamos en la euforia desmedida creyendo que tras el cambio político mejorarán mucho las cosas-a mi entender quedan muchos años para eso-. Si uno piensa que no va a ver más recortes, que no cerrarán más empresas y que los sueldos comenzarán a subir- a no ser que se baje el IVA- es que usted se encuentra en estado de hipnosis. La confianza que le va a dar el país al PP es para intentar dar un ligero golpe de timón y dar más confianza e ilusión a nuestro país y al exterior, sin olvidar que tienen mejores gestores que el PSOE. No es buena la permanencia indefinida en los gobiernos y menos cuando la situación es insostenible.
No nos equivoquemos, aquí nadie tiene la varita mágica y menos con la clase política que tenemos: un presidente de la oposición manejable, débil, con un discurso pobre donde comienza diciendo que gobernará desde el centro-lo siento por los votantes de derecha incluidos los más acérrimos de su partido- y con un nivel de confianza en caída libre. Y por otro lado el PSOE, tocado y hundido, sin confianza, sin autoestima, sin nada, vacío, pero con un perro viejo de candidato que ha entrado demasiado tarde en juego.
Hagan sus apuestas, aunque son evidentes. Aquí nadie arreglará nada en dos días, pero es necesario cambiar algo. El problema es que ni ellos mismos saben cómo hacerlo ni qué es lo que hay cambiar, ni yo.

miércoles, 20 de julio de 2011

PERDIENDO LA CORDURA


Partiendo de que nadie es imprescindible,  la cadena S.E.R. sigue volviéndose loca de atar. Continúan deshaciendo los grandes cimientos que le daban cordura a esta cadena, y eso se traduce en una futura y presente pérdida de oyentes. Siguen siendo líderes y permanecerán porque detrás hay un equipo preparado, rápido y eficaz, pero están tirando por la borda a los mejores.
Son muchos los que seguimos la emisora desde hace más de veinte años, siendo más cercanos o no  a una tendencia política. La máxima decadencia se ha reflejado en la expulsión de Carlos Carnicero de dicha cadena. Llevo años escuchando y leyendo artículos de este gran pensador político. Pocos contertulios en el mundo tienen la sapiencia que tiene Carlos Carnicero. Su conocimiento real del mundo te hace reflexionar siempre en lo poco que sabemos de lo que nos rodea y en la de soluciones que se le pueden dar o no. Escuchar a Carlos se traduce en atención y admiración. Escuchar a Carlos es que llegue a tus oídos una buena oratoria justificada en ideas reales, sustentadas y justificadas. Escuchar a Carlos Carnicero en un debate es sinónimo de victoria ante el adversario porque con él pierdes tú argumento válido. Escuchar a Carlos es escuchar un rodillo de sinceridad y de autocrítica de la izquierda- y eso es lo que os quema-.
Sé que hay muchos columnistas, contertulios, periodistas de excelente calidad, pero para mí, la S.E.R. ha fulminado al mejor. Ya perdisteis oyentes con periodistas que fallecieron-Carlos Llamas-, dejasteis marchar al mejor equipo deportivo de la radio-Paco González y su equipo-, y ahora a uno de las personas que tienen la cabeza más amueblada en este país.
 Pues nada, aquí un oyente menos de HORA25 para los días en los que  Carlos participaba.
Gracias Carlos por no callar porque tus palabras seguirán sonando.

martes, 7 de junio de 2011

¡VIVA LA BLANCA PALOMA!

 Lo siento por mis amigos y amigas, familiares y compañeros, creyentes y acérrimos devotos del camino que cruza Doñana. No puedo con el Rocío, me supera y lo peor es que nadie me ha pedido opinión y lo expulso.
Será porque no lo he mamado, no lo he vivido y  con ello no puedo tener un sentimiento de unificación. No me gusta opinar de aspectos que desconozco-que mínimo que un poco de argumentación y sobre todo de vivencia en cualquier aspecto discutible-, pero repito, me supera. Lo siento.
Cuando veo esa ruta antropológica, arcaica, ridícula, de una España caduca aderezada con una mezcla incomprensible y abstracta de personas me disparato.
 El polvo del camino provoca confusiones entre la fe, el alcohol, el sexo  y desenfreno del polvo blanco. No todos son así ni así son todos, pero desde mi prisma personal e ignorante es lo que  me delata.
Analizar el salto de la reja en pleno siglo es como hacer una mirada al pasado y ver como reaccionaban los primates ante ciertos estímulos externos.
Nos quejamos del radicalismo, del fanatismo, de los extremismos, pero..¿hay diferencia con las prácticas que se realizan en algunos países latinoamericanos, asiáticos, africanos o musulmanes? Es cuestión de reflexionar pero pocas veces hacemos una autocrítica real. Si fuera justo también hablaríamos de otros eventos: Carnaval, San Fermín, Camino de Santiago, un largo etc. de desconocimientos y con ellos sus apreciaciones oportunas, pero no.
Siento escribir algo desde el lado de la  ignorancia, y pienso que no debería ni hacerlo , pero el día de hoy me ha podido. La mezcla de creencias, falseríos, desenfrenos y trogloditas me ponen los vellos de punta. Menos mal que la generalización es un pecado que no suelo cometer.
Mi mejor deseo y que disfruten.
 Disculpen mi atrevimiento, es cuestión de no saber  o sentir.