Los ricos muy ricos —pero ricos de verdad— no tienen ideologías, ni banderas, ni son de un partido u otro; no tienen bandos, ni patriotismos... No hablo de ricos cualesquiera; hablo de personas multimillonarias, como Trump.
Son muy pocos en nuestro planeta, pero aunque se vendan o se vistan de un partido o de una tendencia, o saluden con la mejor interpretación emocional a su bandera, se la suda, así de claro. Se la trae al pairo tu admiración, tu aplauso hacia ellos o tu «estoy a tu lado también, amigo». Tú crees que compartes la misma acera... pero los ricos muy ricos, como Trump, solo tienen un DNI de presentación: la cara A es el ansia de más poder y la cara B es el dinero, y paremos de contar.
Los ricos muy ricos que tienen incorporado el veneno de la ansiedad del «más y más» y nos ven al resto como monigotes. Ya no hablo de ti o de mí, que lees estas letras, los cuales no somos absolutamente nada; también son peleles los presidentes de otros partidos, comunidades, jueces, fiscales, asesores..
Somos aire para ellos.
El poder del dinero está ahí y se ríe en tu cara mientras tocamos las palmas, damos la enhorabuena y hacemos declaraciones donde hay que cambiar de rumbo cada cinco minutos para no hacer más el ridículo enos medios.
Acordaos: a los ricos muy ricos no les hace falta patria ni bandera; son tan poderosos que los beneficios o perjuicios de una tendencia política no les influyen en casi nada.
La solución es ninguna; siempre ha sido así. Así que solo queda varios caminos ...dar tiempo y esperar que los ciudadanos hagan su trabajo, otra opción es creer que estás a su lado y pienses que te beneficie o que otros ricos muy ricos y locos muy locos, frenen dicha sangría.
Mientras tanto, podemos seguir agitando las banderas, mover el pandero gritando "estamos contigo' creyéndonos o creyéndote, que estás a su lado.
La tercera guerra mundial está a la vista
ResponderEliminar